PROLOGO F R A G M E N T O S DE M I V I D A No pretendo escribir un libro, no me considero literato. Escribo para contar mis vivencias a mis hijos, pero especialmente, a mis nietos. Me he arrepentido muchas veces, el no haber indagado con mis abuelos , quienes fueron sus abuelos y tatarabuelos. Conozco bastante de mis abuelos y chispazos muy efímeros de algún bisabuelo. Me he sentido incentivado a escribir, por dos hechos sucedidos durante la recién pasada Semana Santa. En una de las misas de esa semana, que asistí junto a vuestra yaya, se acercó un laico dirigente de la parroquia y me pidió si aceptaría ser un apóstol para la ceremonia del lavado de piés. Naturalmente le contesté que sería un honor, siempre que no me tocara ser Judas. Cuando llegó el día y recibí la invitación , junto con otros 11 hombres a caminar hacia el altar, sentí un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo. Sentí la presencia de Dios. Era Cristo en la imagen de ese curita anciano que se arrodilla...
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